Antes de juzgar mi vida o mi carácter...ponte mis zapatos, recorre el camino que he recorrido, vive mis penas, mis dudas, mis carcajadas...!!! Recorre los años que he recorrido y tropieza ahí donde tropecé y levántate así como yo lo he hecho...!!! Cada cual tiene su propia historia y entonces ahí podrás juzgarme!!!
Patricia Elena Vilas, poeta de la República Argentina

martes, 11 de noviembre de 2014

III (DESPUÉS DE QUE ME HAYA QUEDADO SIN TIEMPO)

Al final de todo, tras la cruenta lucha, tus cabellos blancos,
alas de una mariposa blanca, llegaron a ser brillantes como el
lucero del firmamento donde habitas entre las voces de los
ángeles. Tu muerte fue un salto de luz, hombre del amor des-
dichado, en quietud, en claridad.

Ojalá que las estrellas, en la inmensidad que ahora habitas,
te bañen de la paz tan merecida que nunca conociste. Ahora,
después de que me haya quedado sin tiempo, intento que mi
poesía muestre al mundo la luz mágica de la constelación que
 albergaste.

Cuando te recuerdo, un rayo corre por mi ser como un
galope de vida que desmuere mi corazón roto. Desde que com-
prendí que me había quedado sin tiempo, te escribo soñando
con la altura de tu memoria, para elevar al mundo tu lirio
gigante, dándote mi alma en cada verso.

No permitiré que el aire tan triste que dejó en tu vida el
caballo imposible de tu sufrimiento, que consiguió paralizarte
los labios durante treinta años, me impida ahora decirle al
mundo todo lo que en mi vida fuiste:

Un árbol
del ángel encendido
que
en ti habitaba.

A cambio de la vida que me diste, ahora me queda la
palabra para darte. Nunca supiste que siempre, al contem-
plarte, deseaba para ti la libertad que te alejara de las garras
que sembraron la tristeza dentro de tus pupilas. Aunque me
haya quedado sin tiempo, vives en mis recuerdos. Aceptada
ya tu muerte, deseo que mis palabras sepan interpretar las
notas estremecidas de tu corazón de árbol alzado sobre el
barro.
Te agradezco tu corazón azul y te abrazo al oír tu voz de
aire aunque me duela el alma al recordarte.